Selected:

El cine del diablo

Jean Epstein

$325

EL CINE DEL DIABLO
Jean Epstein

Traducción Pablo Ires
ISBN 978-987-29224-7-4
Primera edición junio de 2014
128 páginas

Quien tal vez haya sido el más filósofo de los cineastas, Jean Epstein, asume el riesgo de hipotetizar, en este libro de 1947, sobre el caracter demoníaco de la invención cinematográfica. Con prudente distancia del momento fundacional, del que fuera parte, Epstein saca cuentas de la deriva del cine en sus últimos-primeros cincuenta años, y lo ve como un monstruo de novedad, de creación, cargado de toda la herejía transformista del continuo devenir. Colocándolo en la zaga de las grandes invenciones y con un peso tal como el descubrimiento del mundo macróscopico y microscópico de lo infinitamente grande y lo infinitamente pequeño, sitúa al cine en un linaje antidogmático, revolucionario y libertario, en una palabra, diabólico.Pronunciadas todas las acusaciones, el cine se declara culpable: culpable de disolver la forma en el movimiento, la permanencia en el devenir, culpable de dislocar el espacio, que ya no podrá ser pensado como euclidiano, culpable de acelerar, de ralentizar, de invertir el tiempo, de sacarlo de quicio, culpable de atentar contra la razón, y privilegiar la fantasía, el sueño y una sentimentalidad intensa y directa, culpable de destruir todos los dualismos, conformando su propia herejía monista y panteísta a la vez, profundamente pluralista, culpable en fin de disolver la persona, o ponerla en duda, relegando el yo en tanto ser matemático y estadístico, simple figura mental, abstracción de personalizaciones locales, dinámicas, momentáneas. Abramos el proceso entonces, el cine se declara culpable, culpable sin culpa, alegre culpable.

Venta Online

Adquirí El cine del diablo de Jean Epstein y todos nuestros títulos en hasta 12 cuotas con Mercado Pago y recibí tu pedido en cualquier lugar de la Argentina. Además, llevando 5 o más libros, el envío es gratis.

ÍNDICE

Acusación
Permanencia y devenir
Forma y movimiento
El pecado contra la razón. El film contra el libro
El pecado contra la razón. La imagen contra la palabra
La lengua de la gran revuelta
Guerra a lo absoluto
Espacios movientes
Tiempos flotantes
El anti-universo a tiempo contrario
Causas oscilantes
Pluralidad del tiempo y multiplicación de lo real
La herejía monista
La herejía panteísta
La duda sobre la persona
Poesía y moral de los “gangsters”
A segunda realidad, segunda razón

Fragmento

Los fantasmas de la pantalla tienen quizá otra cosa para enseñarnos que sus fábulas de risas y lágrimas: una nueva concepción del universo y nuevos misterios en el alma. A veces bueno, a veces malo, Dios es la fuerza de lo que ha sido, el peso de lo adquirido, la voluntad conservadora de un pasado que pretende perdurar. A veces malo, a veces bueno, el Diablo personifica la energía del devenir, la esencial movilidad de la vida, la variancia de un universo en continua transformación, la atracción de un porvenir diferente y destructor tanto del pasado como del presente. Abramos el proceso.
El cine se declara culpable.

Jean Epstein

×

Cart